EL ESTADO
DE LAS COSAS Y LOS NERVIOS
Frente Amplio no logra captar decisivo voto de los "enojados"
El Frente Amplio siente el desgaste
del ejercicio del gobierno y pierde votos entre radicales y en la clase media.
Hay exvotantes que están "enojados" por la seguridad, la educación y
los impuestos, y el tono de la campaña oficialista no los atrae.
El País / dom oct 12 2014
El partido de gobierno está preocupado por los indecisos y los
desencantados, por esos votantes que tuvo en 2004 y 2009, pero que ahora aparecen
distantes. Esa inquietud se extiende en todos los sectores del Frente Amplio y
cobra un lugar central en la última etapa de la campaña. Tal es así que, entre
otros, el vicepresidente Danilo Astori y la senadora Lucía Topolansky pidieron
especialmente captar a esas personas.Es que al mirar el 48% del electorado obtenido en la primera vuelta del 2009 por el Frente Amplio y el resultado de entre 40% y 43% que las encuestas le adjudican a la fuerza de gobierno para las elecciones del domingo 26, los dirigentes saben que hay una masa de votantes que migraron a los partidos tradicionales, al Partido Independiente o a otras fuerzas sin representación parlamentaria, pero entienden que hay mucha gente que se sumó al grupo de los indecisos.
Distintos analistas reafirman que el Frente Amplio perdió votos por el ala más radical (algunos de ellos migraron a Unidad Popular o al Partido Ecologista), pero mayormente tiene una fuga en los sectores de clase media y clase media alta. En el primer grupo se entiende que "el giro a la izquierda" no fue tal en las últimas dos administraciones y en el segundo hay varias causas que despiertan el "enojo". Se destacan tres: las carencias en materia de seguridad, los problemas de la educación y el rechazo ante el aumento de la carga impositiva.
Sumado a esa situación, ocurre que desde el comienzo de la campaña, con el uso del lema "vamos bien" por parte de Tabaré Vázquez, el Frente Amplio entró en cortocircuito con ese sector de votantes.
"El mensaje".
Si bien desde el comando del expresidente se ha tratado de cambiar el rumbo y el tono de la campaña, los expertos entienden que los mensajes más fuertes que llegan a la gente siguen siendo de "continuismo" y no de "renovación", situación que no es útil para seducir a un votante "enojado".Ese tema fue planteado esta semana en el V Congreso Uruguayo de Ciencia Política por parte del politólogo y director de Cifra, Luis Eduardo González, y la doctora en Comunicación Pública, Belén Amadeo. En la presentación de dichos profesionales se afirmó que "la campaña del FA no fue consistente desde el principio".
Según explicaron, el lema "vamos bien" no registraba que en el último año del segundo gobierno del FA el clima era mucho más escéptico que en 2009. "Si las expectativas insatisfechas son el motor de los giros (hacia la izquierda primero, pero, presumiblemente, en la dirección opuesta después), éste es un punto que requiere especial atención", dijeron.
González y Amadeo plantearon que es "imprescindible" tener "muy en cuenta" ese clima social para "en la medida de lo posible, limitar o cancelar sus efectos sobre los votantes". En ese marco, se refirieron a la señal con tres dedos que utiliza la campaña del FA, en alusión a un tercer gobierno, y dijeron que su efecto puede terminar siendo "ambivalente".
"Para el que ya está convencido, es un gesto afectivo de refuerzo. Para el que no lo está, su posible sentido depende del contexto. Por sí sola, puede ser ¿Otra vez? ¿Por qué? Otra vez: ¿realmente vamos bien?", señalaron los especialistas.
En la misma línea se expresó el historiador y politólogo Jaime Yaffé, especializado en la historia de la izquierda y autor del libro La era progresista.
Según dijo a El País, el Frente Amplio está teniendo problemas para mostrar un planteo innovador y alejarse de la idea de continuismo. Afirmó que el programa de gobierno de Vázquez tiene elementos "novedosos", como el Sistema Nacional de Cuidados, pero entendió que no se logra dar una buena difusión a ese tipo de ideas nuevas.
"Lo que importa es cómo los ciudadanos perciben la oferta que se les presenta. El FA tiene cosas novedosas para ofrecer, pero en su comunicación las cosas novedosas no aparecen demasiado destacadas. En cambio, se pone énfasis en cuestiones que son seguir en el mismo trillo, como por ejemplo confirmar que (Eduardo) Bonomi seguiría siendo el ministro del Interior, o que Danilo Astori volvería a ser el ministro de Economía. La línea de continuidad parece tener más peso que la de innovación", opinó.
Decisivos.
Yaffé dijo que los "enojados" componen un pequeño sector del electorado, menor al 10%, pero destacó que "básicamente es el público que define la elección". "Son electores muy refinados, que tienen básicamente satisfechas sus expectativas, son pocos pero definen porque hoy los márgenes son muy pequeños", afirmó.El sociólogo Eduardo Bottinelli, director de Factum, subrayó el malestar de esos votantes "enojados" por la situación de la inseguridad, por las carencias en la educación y por los impuestos. "El partido más importante es convencer a los que están dudosos dentro del propio partido y captar a dudosos ajenos", explicó el analista.
La dirección del Frente Amplio tomó nota del "enojo" de algunos indecisos y para tratar de convencerlos decidió hacer reuniones especialmente enfocadas en ellos, por ejemplo, en casas de familia. Los dirigentes dicen que no tienen problema en reconocer dificultades en áreas como seguridad, educación y salud, temas en los que reciben críticas.
Según cuentan, apuntan a mostrar que un tercer gobierno del FA no sería "más de lo mismo"; también entienden que ha habido carencias a la hora de comunicar los logros y no se ha informado bien lo hecho.
Una charla con "indecisos" entre muzzarellas, fainás y un pelotero
El Partido Socialista es uno de los sectores que está organizando reuniones con indecisos, en el marco de la estrategia del Frente Amplio de salir a conquistar el voto de ese grupo de electores.Uno de estos encuentros se realizó el jueves pasado, a las 19:30 horas en Il Mondo della Pizza de Pocitos. Allí expusieron el senador Daniel Martínez y el presidente del Plan Ceibal, Miguel Brechner.
En un apartado del local de comida se reunieron unas 70 personas, aunque la mayoría de ellas eran militantes y allegados al sector, y pocos parecían ser efectivamente indecisos. La afinidad política se notaba además en que tras cada afirmación de los expositores, los aplausos llegaban en avalancha.
Martínez fue el primero en hablar y entre otros temas se refirió a las mejoras en el ámbito productivo y a la formación de mano de obra. También se extendió en la crítica a los blancos y colorados; dijo, por ejemplo, que "es muy atrevido decir lo que hay que hacer en educación cuando al ser gobierno no se hizo lo que había que hacer".
"Menos música, menos pinta y hablar del proyecto de país que queremos", lanzó Martínez. Durante el discurso, los presentes le pidieron en varias oportunidades que suba la voz, porque los ruidos de un pelotero para niños que se ubicaba a pocos metros, los golpes de los platos y los problemas con la acústica del lugar, hacían difícil que se escuchara con claridad.
El senador también reconoció que Luis Lacalle Pou ha hecho una buena campaña y contó que hay gente que le dice que el FA "hace campaña para nosotros mismos y no para los indecisos".
Brechner, en tanto, admitió que el Frente Amplio ha hecho "chambonadas" y habló sobre lo "apagado" de la militancia en Montevideo, en comparación con las elecciones anteriores. También pidió a la oposición que si dice que va a hacer algo mejor "al menos tire una idea de cómo lo va a hacer". Dijo no tener dudas que el FA ganará.
http://www.elpais.com.uy/informacion/fa-problemas-captar-votos-enojados.html

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