Mostrando entradas con la etiqueta caso pluna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caso pluna. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de septiembre de 2014

El estigma de Plunastori




LAS COSAS DE ESTADO
El estigma de Plunastori
Las declaraciones de Hernán Antonio Calvo Sánchez, "el caballero de la derecha", ante la Justicia del Crimen Organizado por el escándalo de Pluna, sumadas a las que en su momento hizo el dueño de Cosmo, Antonio Álvarez Hernández, dejan en muy difícil posición al empresario Juan Carlos López Mena.
El País / Editorial dom sep 7 2014
El dedo acusador va en la misma dirección y lo único, en este momento, que aún genera dudas es si López Mena, un empresario inteligente y exitoso, fue quien planificó una maniobra tan torpe y burda para quedarse con unos aviones que estaban en situación dudosa, luego del intempestivo cierre de Leadgate o actuó bajo fuerte presión. Porque tantos cabos sueltos como dejó esta operación, parecían tener un final anunciado.

Como dijo Daniel Rocca, exabogado de López Mena, en su demanda por regulación de honorarios, de haber tenido un interés directo en participar, la empresa "lo hubiera hecho directamente o a través de una sociedad controlada o subordinada", hipótesis que fue descartada ante "la fragilidad jurídica del instrumento diseñado por el gobierno, condiciones de venta, precio de los aviones, etcétera, a cuyo respecto añadí que menos aún se me planteó estudiar el tema de dar un aval por una empresa desconocida con la que no se mantenía ningún vínculo comercial ni de negocios como la española Cosmo".

No hay dudas de ello: Cosmo no presentaba ninguna seriedad, no resistía la mínima averiguación y la mera búsqueda de información desnudaba su situación. En Internet tenía su página web en construcción y lo único que podía saberse era que arrendaba un par de aviones para trabajarlos como charter y que el capital de la empresa llegaba a US$ 8 millones, apenas un poco más de la mitad de lo que había que depositar como aval de la subasta.

¿A eso apostó López Mena o fue un manotón desesperado? Y en ese caso, ¿por qué dio ese manotón y por qué terminó haciéndose cargo (ahora en muchas cuotitas) del aval exigido y que Cosmo -obviamente- nunca pagó ni estaba en condiciones de pagar?

Sobre este tema del aval hay un episodio, no menor, que ha quedado un poco sepultado por la acumulación de nuevos hechos y actuaciones de la Justicia. Un par de meses después de la famosa subasta, en uno de los tantos debates del tema en el Senado, la bancada entera del FA (toda, incluida los mudos del MPP) votó una comunicación al Ejecutivo para que el gobierno adquiriera el boleto de compra en poder de Cosmo (?), pese a que nunca lo pagó.

Fue una propuesta -cuando no- del vicepresidente Astori, ajustada en su redacción por el senador Rubio. ¿Cuál era el motivo de este nuevo disparate, cuando el acta de subasta del 1° de octubre decía a texto expreso que "el mejor postor deberá abonar el precio de adquisición y realizar la transferencia de las aeronaves, dentro del 30 días a partir de hoy" y que "en caso de incumplimiento el Fideicomiso hará efectivo el cobro de la garantía?". ¿Por qué iba a comprar al Estado algo que ya le pertenecía por el vencimiento del plazo? ¿Había que "blanquear" la situación de alguien? ¿Evitar el ruido y el escándalo que sobrevendría?

Como disparate, parecía insuperable; pero el gobierno de Mujica lo superó: hizo "lobby" con esta idea, buscó por todos los medios (Pluna Ente Autónomo, Banco República), que alguien adquiriera el boleto. Pero nadie se animó (militantes sí, estúpidos, no) y allí salieron a exigirle a López Mena que se hiciera cargo del aval. ¿Por qué recién? Si desde un principio era el responsable no había motivo para estar dando tantas vueltas, y menos pedir a su bancada que votara esa absurda propuesta.

Hace gracia, entonces, cuando la senadora Topolansky dice que "he recorrido todo el país y nadie me hizo una sola pregunta sobre Pluna". Seguro, a los uruguayos no les importa nada lo que se hace con su dinero. Parecería que les da lo mismo que se despilfarre, se lo invierta en negocios truchos o se mejore la calidad de vida de sus ciudadanos. Lo elemental no es la cantidad de gente que viajaba por Pluna.

Es cómo se gasta, y no creemos que estén muy contentos con la desaprensión que muestra el gobierno en el cuidado de lo que recauda y que dejó, por ahora, a su ministro de Economía y a su presidente del Banco República en carácter de procesados.

Senadora, no importa lo que le pregunten. Sí que sepan que todo el Frente Amplio, desde el primero al último, como ideólogo, ejecutor o cómplice, es el responsable del Plunastori.



jueves, 28 de agosto de 2014

Argentina y Alemania se interesan por Campiani



EN LOS TIEMPOS QUE CORREN

Argentina y Alemania se interesan por Campiani

Las representaciones diplomáticas de Alemania y Argentina, se han interesado en la situación de Matías Campiani, en prisión desde diciembre. El exgerente general de Pluna preso desde diciembre pidió a la jueza operarse en el extranjero.

El País jue ago 28 2014

Alegando una severa afección oftalmológica, el exgerente general de Pluna y CEO del consorcio Leadgate, Matías Campiani, quien fue procesado con prisión en diciembre de 2013, solicitó a la jueza especializada en crimen organizado Adriana de los Santos la posibilidad de viajar a Argentina para someterse a una intervención.
Campiani -quien se encuentra alojado en la cárcel de Campanero, en el departamento de Lavalleja- fue imputado por estafa especialmente agravada por diversas irregularidades registradas entre 2007 y junio de 2012, cuando Leadgate entregó al Poder Ejecutivo la mayoría del paquete accionario de Pluna, lo que derivó en que semanas después el gobierno cerrara la empresa.
El ejecutivo argentino planteó a la jueza que la afección oftalmológica que padece pone en riesgo su visión y que el mejor tratamiento es someterse a una intervención que se realiza únicamente en Argentina.
Campiani, quien lleva casi nueve meses preso, ha recibido la visita en la cárcel de personal de las embajadas en Uruguay de Argentina y Alemania, ya que ambas representaciones diplomáticas se interesaron en su estado de salud y en sus condiciones de reclusión.
En ese sentido, fuentes cercanas a Campiani dijeron que el interés en su situación de parte de ambas representaciones diplomáticas se enmarca en una actividad normal que realizan las embajadas respecto a nacionales que se encuentran presos en el exterior.
Campiani, si bien es argentino de nacimiento, también posee la nacionalidad alemana, ya que residió en ese país e incluso su esposa es originaria de Alemania.
Ante el planteo de Campiani de operarse en Argentina, a pedido del fiscal Juan Gómez la jueza De los Santos consultó a un perito del Instituto Técnico Forense para que informara sobre la situación del exgerente general de Pluna y si la intervención que requiere se realiza en Uruguay.
El experto indicó que no estaba en condiciones de informar si la operación puede realizarse a nivel local, y por ese motivo el fiscal solicitó que, de acuerdo con lo que prevé la ley que regula el funcionamiento de los juzgados especializados en crimen organizado, se consulte a Salud Pública para que confirme si la intervención puede hacerse en Uruguay.
En base a eso y a las pericias médicas, la jueza De los Santos y el fiscal Gómez analizarán si la intervención que Campiani sostiene que requiere es urgente, necesaria y si se puede o no realizarse en Uruguay.
El fiscal Gómez confirmó a El País que se está evaluando la situación médica de Campiani, pero indicó que por el momento no hay una definición sobre el tema ya que todavía no están los informes técnicos requeridos por la jueza.

"Organizado".

El mes pasado, la jueza De lo Santos denegó un pedido de excarcelación de Campiani bajo el argumento de que no cumplió una suficiente prisión preventiva tomando en cuenta la entidad de las acusaciones que pesan en su contra y que todavía resta por cumplirse una importante etapa probatoria en el proceso, según informó el semanario Búsqueda el pasado 31 de julio.
En diciembre de 2013, Campiani fue enviado a prisión junto a sus socios Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde, quien fue liberado a fines de abril ya que se entendió que su participación en la maniobra tuvo una entidad menor, por lo que actualmente sólo Campiani y Hirsch todavía permanecen privados de libertad
La jueza De los Santos, en la resolución de procesamiento que dictó a fines de 2013, indicó que Campiani, Hirsch y Álvarez Demalde integraron "un grupo criminal organizado".
"Desde el inicio fue una cadena de irregularidades, omisiones y estratagemas artificiosos en beneficio propio y en perjuicio del Estado uruguayo y la sociedad en su conjunto", sostuvo la jueza en el fallo.
Como ejemplo, la magistrada señaló que "se incrementó el valor de los aviones y un inmueble (revaluación neta de amortizaciones de activos), lo que generó un ajuste al patrimonio por US$ 27.652.823, disminuyendo así el patrimonio negativo. (…) Tal maniobra permitió disminuir las pérdidas de la empresa, demostrando una situación patrimonial financiera que no respondía a la realidad", indicó el fallo.
Para la jueza, Campiani buscó "incrementar el valor" de Pluna para luego negociar la venta de la empresa. Pero "ese aumento de valor no operaba necesariamente por la mejora de la empresa, sino por el despliegue de una serie de maniobras y estratagemas", indicó.