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lunes, 30 de marzo de 2015

La Presidenta sólo trabaja para ella



Por Carlos Pagni | LA NACION - Lunes 30 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa
Hay una sola incógnita que Cristina Kirchner pretende, en serio, despejar. ¿Cuál será el destino del kirchnerismo? Al ser una corriente ultrapersonalista, la pregunta es más sencilla: ¿cuánto poder conservará cuando se haya alejado del gobierno? Para resolver el enigma hay que descifrar su ingeniería electoral.
La Presidenta considera que su supervivencia está atada a dos factores: un discurso y un distrito. Su objetivo es monopolizar la oferta populista y controlar la provincia de Buenos Aires. En esas dos coordenadas se ha inscripto el oficialismo en todos estos años. Frente a estas preocupaciones, la identidad del sucesor es accesoria. Cristina Kirchner no está interesada en que gane el candidato presidencial del Frente para la Victoria. Tampoco en que pierda. Su propósito es consolidar una base que le garantice seguir siendo una figura ineludible en el mapa del poder.
Si en la persecución de esa finalidad termina, por añadidura, consagrando un heredero, es probable que celebre el desenlace. Pero si para conseguir ese resultado debe desdibujarse en homenaje a las encuestas, se resignará a un triunfo opositor. Quiere decir que la vulgar pregunta acerca de si "trabaja para Macri o para Scioli" está mal formulada. Trabaja para ella. Para el común de los mortales, esa predilección es un rasgo de mezquindad. Pero la Presidenta cree que sólo si preserva su influencia podrán estar tranquilos los beneficiarios de la década ganada. ¿Se puede exigir más altruismo?
Estas prioridades se proyectan sobre el montaje electoral. Relevantes dirigentes del oficialismo -entre ellos, Scioli- están convencidos de que Cristina Kirchner encabezará la lista de diputados nacionales de la provincia de Buenos Aires para presidir la bancada del Frente para la Victoria.
La seguridad con que exponen ese dato es misteriosa. No se conoce a nadie a quien la Presidenta se lo haya revelado. Por otra parte, ella sólo se confiesa con su hijo. Sin embargo, hoy la principal hipótesis del oficialismo es que la señora de Kirchner se pondrá al frente de una única nómina de legisladores, que saldrá de su lapicera.
Predecir qué nivel de cohesión tendrá ese bloque que Cristina Kirchner se propone conducir es imposible, porque es imposible saber si el peronismo someterá a una revisión crítica la experiencia kirchnerista. Por eso tampoco se puede aventurar qué viabilidad tendrá el programa legislativo del próximo gobierno. Las designaciones parlamentarias en el Consejo de la Magistratura y en la Auditoría, la estabilidad del presidente del Banco Central, la opción de pagar a los holdouts, y la prórroga de la ley de emergencia serán, entre muchas otras, decisiones subordinadas al comportamiento del kirchnerismo. En su último mensaje ante el Congreso, la señora de Kirchner aseguró que quien la suceda tendrá "un país complicado". No fue un pronóstico. Fue un proyecto. Los mercados prefieren ignorarlo.
La postulación de la Presidenta podría duplicarse: dos jueces electorales fueron consultados sobre la posibilidad de que sea también candidata al Parlamento del Mercosur (Parlasur). No hubo objeción a que compita por los dos cargos, pero podría ejercer sólo uno. Esa asamblea regional prohíbe a sus integrantes desempeñar otra posición en sus Estados de origen. Si la Presidenta se postula para el Parlasur, ¿qué lugar ocuparía en la boleta? Ella pretenderá aparecer en el primer tramo, en todos los distritos. Tal vez por eso acaba de prohibir a varios gobernadores adelantar las elecciones provinciales. Cristina Kirchner quiere ratificar que es la principal figura de su grupo, en detrimento de la fórmula presidencial.
Hay una información que alimenta esa expectativa: el equipo de Mauricio Macri recibió hace dos viernes una encuesta en la que Cristina Kirchner registra una imagen positiva cercana al 50%. Los encuestadores quedaron sorprendidos de ese atractivo cuando recorrieron el conurbano bonaerense. La peculiaridad del sondeo, realizado por la consultora favorita de Scioli, es que fue presencial, no telefónico. Por lo tanto, incluyó a personas de escasos recursos, que carecen de línea en su domicilio. De todos modos, hasta el 22 de junio, que es cuando deben inscribirse las candidaturas, habrá suspenso.
La lista de la Presidenta sería compartida por los dos candidatos del Frente para la Victoria que compiten por sucederla: Scioli y Florencio Randazzo. Ella pretende adjetivar a cada uno asignándole como vice a un fundamentalista: a Scioli le tocaría Axel Kicillof, y a Randazzo el más pragmático Eduardo "Wado" De Pedro. Aunque hay quienes lo suponen interesado en la causa que tramita Rodolfo Canicoba Corral por la presunta responsabilidad de Kicillof en una compra de bonos del fondo Latam Securities, Scioli está dispuesto a aceptar la condición que a la Presidenta se le ocurra. Piensa que es mucho menos costoso obedecerla que enfrentarla. Además, el gobernador confía en que, si llega al poder, podrá desactivar cualquier campo minado. Por ejemplo, cree que con sólo llevar a Kicillof a la kermesse de La Ñata para que juegue a la pelota con Tévez, escuche a Pimpinela y coma las achuras de Samid, lo habrá neutralizado. En seis meses piensa transformar a Kicillof en un Mariotto. Digno discípulo de Menem.
Kicillof, sin darse cuenta, comenzó a obedecer ese libreto. Ya le arrebató el área de puertos a Randazzo. También Aníbal Fernández colabora. ¿O no negoció a desgano la suspensión del paro de mañana, organizado por los gremios del transporte, que dependen del rival de Scioli? Sin embargo, el gran auxilio que espera el gobernador llegaría de otro lado. Aspira a que, indignado porque sus consignas no están bien representadas, el kirchnerismo de paladar negro postule también a Jorge Taiana a la presidencia. Taiana restaría votos a Randazzo, a quien Scioli se ufana de doblar en las encuestas. Sería una jugada psicodélica: ayudar al gobernador en nombre de la izquierda. ¿Lo admitirá la Presidenta?
Además de desplegar frente al próximo presidente un cerco institucional, Cristina Kirchner se ha propuesto retener un territorio. Desde 2005, Santa Cruz se convirtió en la casa matriz del kirchnerismo. Su sede central es Buenos Aires. La Presidenta pretende conservar esa colina. Si el próximo presidente no es de su partido, el rol de un gobernador bonaerense y peronista sería importantísimo. Podría, en principio, disputarle el liderazgo del PJ. Un problema inquietante, porque esa plataforma está quebrada: Sergio Massa conserva un caudal electoral determinante.
Los talibanes
El aspirante más nítido a la sucesión de Scioli es hoy Julián Domínguez. El presidente de la Cámara de Diputados reúne varias condiciones. Acaso la más importante es su amistad con Jorge Bergoglio, quien ya en 1995 pidió a Carlos Ruckauf que lo respaldara como candidato a intendente de Chacabuco. A pesar de aquel antecedente, Domínguez llegó a convertirse en amigo de grandes talibanes como Carlos Kunkel o Diana Conti. Y cuenta con un aval invalorable: a su agrupación San Martín pertenece Camilo Vaca Narvaja, el yerno de Olivos. El vice de Domínguez sería Patricio Mussi, el intendente de Berazategui, uno de los jóvenes idealistas de Julio De Vido.
La fantasía de Domínguez tiene un límite: frustra muchas otras fantasías. Numerosos intendentes, como Fernando Espinoza, de La Matanza, se sienten marginados. Lo mismo sucede con Diego Bossio, cuyo rostro ahora aparece en la cartelería que, hasta hace poco, exhibía publicidades de la Anses. Las organizaciones sociales también buscan su lugar. De hecho, el Movimiento Evita lanzará en pocos días la candidatura a gobernador de Fernando "Chino" Navarro.
El plan de la Presidenta se irá conociendo y también modificando con el paso de las semanas. El 22 de junio no sólo se dará vuelta la baraja de su destino personal. Scioli recién dormirá tranquilo cuando esa noche vea su nombre en los listados. Como Macri, él es una estrella que carece de estructura. Pero, a diferencia de Macri, depende de una "convención de Gualeguaychú" integrada por sólo dos personas: Cristina y Máximo Kirchner. Por eso Juan Carlos Mazzón busca, desde el piso 16 del Banco Provincia, un sello de goma para inscribir a Scioli si, al final, queda excluido. Ese temor revela menos las maquinaciones de la Presidenta que el nivel de perversidad que le atribuyen quienes pasaron años a su lado.
La otra fecha sobresaliente es el 9 de agosto. Ese día el Frente para la Victoria tendrá un candidato a presidente. Scioli, que está seguro de ser él, piensa colgarse al pecho el slogan camporista "Irreversible". Con esa postulación escriturada, apuesta a que el peronismo empiece a peregrinar hacia La Plata. Se propone, de a poco, ir diferenciándose del Gobierno. Scioli se precia de ser quien está en mejores condiciones de acercar al PJ los votos reticentes a la señora de Kirchner. Esa pequeña pero indispensable divergencia será el campo de batalla entre ellos después de las primarias. En una reflexión sobre Berlusconi, el ensayista Beppe Severgnini escribió que los líderes carismáticos terminan detestando a sus herederos porque ven en ellos la encarnación de su propia mortalidad política. Es lo que sucede con Cristina Kirchner: el sueño de Scioli es su pesadilla..
Fuente: LA NACIÓN.ar

martes, 30 de septiembre de 2014

EEUU lanza ataques aéreos sobre Siria, pero el verdadero objetivo es Assad



LOS ENFERMOS DE LA GUERRA
Sott.net / Miguel Ángel González Claros / Iniciativa Debate - dom, 28 sep 2014 23:13 CEST

Comentario: A continuación, un excelente análisis breve de la situación en Siria. Como bien nos cuenta el autor, Estados Unidos está violando el derecho internacional, y nadie dice nada. En efecto, está haciendo en Siria lo que acusó (SIN PRUEBAS) a Rusia de hacer en Ucrania. Es lamentable que la política haya llegado a este punto. Mientras no exista justicia, miles de civiles inocentes seguirán perdiendo la vida a causa de estos bombardeos.
La administración Obama ha lanzado una nueva guerra en el Medio Oriente, destinada a eliminar a los aliados regionales de Rusia y consolidar su hegemonía a nivel global.
La prensa "títere" ha explotado los asesinatos del ISIS de dos periodistas estadounidenses para influir en la opinión pública, al menos temporalmente, para provocar una nueva guerra en el Medio Oriente, calificando al ISIS como "monstruos" o la "encarnación del mal". Tal conflicto amenazaría no sólo a Siria e Irak, sino al resto de la región arrastrando a otras potencias, como Irán o el Líbano, cuyos intereses están amenazados.

Si bien estas acciones se llevan a cabo bajo la bandera de la "Guerra Global contra el Terrorismo", EE.UU. no tiene intención real de luchar contra las brigadas terroristas que están integradas por fuerzas especiales occidentales y agentes de inteligencia. De hecho, la única campaña significativa y efectiva contra los terroristas islámicos del Estado se está librando por las fuerzas del gobierno sirio.

EEUU y otros aliados occidentales consideran al gobierno de Assad su enemigo. Washington ha estado apoyando el derecho de los rebeldes sirios desde el principio para derrocar a Assad. Muchos de ellos se unieron a diferentes grupos islamistas: el Estado islámico (ISIS), Al-Qaeda, Al-Nusra y otros grupos terroristas en la región, incluyendo a grupos de Irak. Washington daría la bienvenida a una tregua entre los grupos, ya que se centrarían en luchar contra el gobierno sirio.

En realidad, ISIS es una creación de EE.UU. y sus aliados. Surgió como Al Qaeda en Irak en medio del derramamiento de sangre sectario desatado por la ocupación encabezada por Estados Unidos en 2003, luego se transformó en ISIS como parte de las operaciones de cambio de régimen respaldado por Estados Unidos en Libia y en Siria. Estableciendo una prominente posición en el norte de Siria, no como resultado del apoyo popular por el pueblo sirio, sino a través de armas, fondos y combatientes de los aliados estadounidenses en el Medio Oriente, sobre todo de Arabia Saudita y los Estados del Golfo. Las milicias de la oposición siria, incluyendo ISIS, cualesquiera que sean sus diferencias y enfrentamientos, están unidas por su determinación de derrocar a Assad y mantienen una estrecha relación. Por lo que el verdadero objetivo de la operación de Obama es el derrocamiento del gobierno de Assad en Damasco. La supuesta campaña en contra del ISIS, sería un pretexto conveniente para otro propósito más importante, es decir, el derrocamiento del gobierno sirio.

Ayudar a los rebeldes sirios es parte del rápido movimiento de la estrategia anti-ISIS de Obama. El problema es que los rebeldes sirios no están motivados para luchar contra el ISIS, ellos quieren un cambio de régimen en Damasco. Según un informe de la agencia France-Presse (AFP) rebeldes sirios y yihadistas del Estado Islámico han acordado un pacto de no agresión, por primera vez en un suburbio de la capital Damasco.

El objetivo de las potencias occidentales ha sido la de hacer retroceder y socavar el crecimiento de la influencia iraní y de ahí que el ISIS haya sido armado, financiado e insertado en Irak como la fuerza de combate capaz de declarar la guerra y apoderarse de regiones del país, ya que Estados Unidos no quería luchar en el terreno desplazando a sus soldados después de sus recientes fracasos, utilizando a Irak como un campo de entrenamiento para la guerra, desestabilizando al país como estado nación y desencadenando su partición en tres entidades separadas.

El Estado Islámico es retratado como un enemigo de América y el mundo occidental, pero esta explicación refleja una amarga ironía, porque hasta hace poco los rebeldes del Estado Islámico, anteriormente conocidos como el Estado Islámico de Irak y el Levante, fueron anunciados como "luchadores por la libertad de la oposición" en Siria que se comprometieron a restaurar la democracia y destronar al gobierno secular de Bashar al Assad.

El gobierno de Estados Unidos tiene la intención de violar el espacio aéreo de Siria para atacar a los yihadistas, pero sin un acuerdo formal con el gobierno sirio y sin una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Existe la posibilidad de una operación militar terrestre en Irak y en Siria, pero los tres gobiernos más directamente implicados en la región, es decir, el gobierno sirio Assad, el gobierno turco sunita y el gobierno iraní chií no son participantes en la operación. Irónicamente, los EEUU han acusando a los rusos de hacer justamente eso en el este de Ucrania. Si cualquier otro país hubiera hecho lo que Washington está haciendo en Siria, sería rotundamente condenado por los ellos mismos, como violación de la soberanía.

En septiembre de 2013, Obama intentó y no pudo crear las condiciones políticas para los ataques aéreos estadounidenses contra el gobierno de Assad, porque las denuncias de utilización del gas sarín por parte del gobierno sirio fueron desacreditadas. Ahora está tratando de lograr el mismo objetivo por una ruta diferente, utilizando al ISIS como pretexto para obtener el despliegue de las fuerzas militares estadounidenses en Siria, donde se convertiría en la punta de lanza de la campaña para derrocar a Assad e instalar un régimen pro-estadounidense títere en Damasco. La cooperación entre la organización terrorista de Jabhat al-Nusra, que ha sido designado como un grupo terrorista por la ONU y las autoridades de ocupación israelíes, muestra que Israel apoya una organización terrorista que requiere una respuesta de la comunidad internacional.

Esta es la clara manifestación de lo que Estados Unidos y sus aliados, entre ellos Israel, han estado tratando de hacer en esta región durante más de una década. El ISIS quiere integrar a Siria con Irak y el objetivo es dividir a los dos países y crear estados sectarios que sean homogéneos, para que en las regiones controladas por el ISIS, su territorio sea reservado para los suníes, mientras que otros grupos, como los chiítas, cristianos y drusos fuesen expulsados, para desestabilizar y debilitar al gobierno iraquí con el objetivo final de crear un gobierno regional en la zona occidental de Irak.
El bombardeo estadounidense del territorio sirio se está llevando a cabo sin el consentimiento del gobierno de Assad, siendo una violación del derecho internacional y la soberanía de Siria. Los verdaderos objetivos del imperialismo estadounidense son localizar bases militares permanentes del Pentágono en Irak, Siria y toda la región, rica en recursos de Oriente Medio. Este es el objetivo: la proyección del poder imperial y la dominación permanente en una región que contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo. Es una expresión del imperialismo moderno que está causando caos y destrucción en los países destinatarios.
http://es.sott.net/article/32527-EEUU-lanza-ataques-aereos-sobre-Siria-pero-el-verdadero-objetivo-es-Assad

lunes, 18 de agosto de 2014

Uruguay Elecciones 2014: Los Intelectuales En Retirada



PASANDO A LIMPIO

Los Intelectuales En Retirada

Graciela Bianchi:  Los cargos en la educación se repartían entre en MPP y el PCU, los no afiliados quedamos fuera
Luis Garibaldi:  No habrá sido tan así porque tú ocupaste varios cargos...
Graciela Bianchi¡Pero siempre de secretaria!!!!!
Hablando se entiende la gente. Eso que citamos es de un debate en “Sonia entrevista”, el 6 de agosto.
En esta nota quiero empezar a abordar algunos aspectos de la situación político-social que van apareciendo en la campaña electoral, y que (y es lo menos importante) pueden explicar las “putas cifras” que tanto preocupan a algunos. Importa más comprender las cosas que están detrás de las cifras
Hoy tomaremos uno de esos temas, ya que hay varios. El título elegido es una broma de alguien con manía por los clásicos marxistas, más apropiado sería decir los burócratas pequeño-burgueses en retirada. Nuestro tema hoy es el cambio en la relación del Frente Amplio con la pequeño-burguesía
Muchas veces escuchamos repetidas quejas contra la ineptitud e incluso estupidez de la gente que fue promovida a los cargos directivos en la educación por los gobiernos frentistas, descartando tantas personas calificadas e inteligentes que podrían haberlos ocupado, y quedaban por debajo de esos inútiles puestos a dedo. Pero es la primera vez que oigo que esto termina en “no me dejan trepar a mí
Graciela Bianchi ocupó, cierto es, varios cargos; siendo directora de un liceo público tuvo un conflicto muy sonado con las autoridades de Secundaria. Pero tan huérfana de apoyo político no andaba si el vice Danilo Astori salió a respaldarla. Ahora se postula al senado en la lista de Lacalle, del que es asesora en materia educativa. Como sabemos, la propuesta de Lacalle en esa área es la “solución chilena”.
Cuando aquel episodio, dijo: “Hay en el gobierno como una pequeña burguesía de burócratas bastante mediocres que no quieren volver al 106, a la Playa Ramírez ni a veranear en Las Toscas, ni bajarse de los autos oficiales y quedarse sin choferes... estas majugas quieren el poder para defender una situación de privilegio personal.”
Dos preguntas uno puede hacerse. ¿Cómo logra percibir tan claramente la impronta de clase del gobierno frentista? Y ¿por qué tanta bronca?
Lo primero es simple, Graciela se hizo una sincera introspección. Y lo otro, ahora queda claro.
De la misma forma en que agregamos elementos para definir el perfil de un país diciendo cuantos médicos tiene por millón de habitantes, cuantos ingenieros, maestros, o escuelas o camas de hospital, y lo mismo con signo contrario, cuantos militares o cuántos niños muertos en la primera infancia, también podríamos medirlo según cuantos intelectuales carreristas cada millón de habitantes. Claro está, esto habría que combinarlo con otros índices, como ser cuantos puntos del PBI se destinan a educación, o a Investigación y Desarrollo.
Haciendo así las cosas probablemente veamos que Uruguay puede tener muchos intelectuales con aspiraciones a ocupar lugares en el aparato del Estado o instituciones académicas u ONGs o similares, pero el país destina pocos recursos a crear esos lugares. Los que, teóricamente, no estarían destinados simplemente a dar empleo a esa gente, sino a determinadas funciones sociales que van, o deberían ir, MÁS ALLÁ de los lugares mismos. La sociedad costea a un intelectual (funcionario, académico, docente, investigador, gestor, abogado, cura, etc.) para obtener un provecho social de su trabajo.
Uruguay es un país que invierte muy poco en educación en relación al provecho social que se debería esperar de la educación, muy poco en salud en relación al resultado final en términos de salud de todos, y así sucesivamente.
Pero si medimos esto no por los resultados finales sino por el engorde colateral, encontraremos un panorama muy diferente.
El hecho es que Uruguay gasta MUCHO en los escalones medios y superiores de los aparatos de gestión de esos servicios sociales (o sin ninguna función social en absoluto, como lo que se gasta en los escalones superiores de las fuerzas armadas y en toda su infraestructura y equipamiento), incluyendo los parásitos privados adscritos a esos servicios como ser empresas contratistas o proveedoras. No hay recursos para alimentar los sueldos docentes, pero los “expertos” de la reforma Rama y su continuación se la llevaron en carretilla. (Tan solo por citar un caso, Renato Operti acumuló un millón de dólares en sucesivos contratos).
Cuando en estas áreas se habla de “pagar por resultados” habría que comenzar por esos estamentos de la tecnocracia. Siguiendo con el ejemplo de las fuerzas armadas, el país gasta un dineral sin ganar ninguna batalla, y lo mismo puede decirse aplicando este símil a todas las batallas. En salud o educación se manda al combate un ejército de soldados con sueldos de hambre y mal armados, dirigidos por una oficialidad sobre-extendida que se come todos los recursos en forma directa o indirecta (o sea, también por desviación de recursos a su periferia de parásitos privados, que muchas veces son del mismo ambiente social de donde provienen estos “oficiales”, o cuadros jerárquicos de funcionarios).
Veamos por analogía y contraste. Haití es un país que recibe recursos para asistencia humanitaria, la mayor parte de ese presupuesto se queda en los circuito de las ONGs y solo migajas llegan al supuesto destino de fines sociales. En Haití, ese circuito de ONGs tiene una gran proporción de cuadros extranjeros.
Y en eso somos diferentes, nuestro país no necesita importar intelectuales carreristas porque alcanzan y sobran, tiene para exportar. Lo que no tiene (o podría tener pero nos los aplica) son los recursos para la infraestructura, la logística y los insumos de esos servicios.
¿Por qué no los tiene, o por qué no los aplica?
En el modo de producción capitalista, la rentabilidad de servicios sociales como salud y educación depende en última instancia de la productividad del trabajo, que es lo que determina qué tan rentable es la inversión en MANTENIMIENTO y CALIFICACIÓN de la fuerza de trabajo. En un país industrial de alta tecnología y utilización plena de la capacidad instalada sale muy cara cada hora de trabajo perdida, y es un desperdicio dejar al trabajador sin formación, o sin la posibilidad de aplicar su formación en el trabajo
Pero en un país de baja industrialización y siendo su poca industria liviana y atrasada, en un país agro-exportador productor de bienes primarios y de utilización extensiva de la tierra sin alta generación de empleo, o de empleo no calificado, no logrará nunca extraerse una diferencia de valor sustancial de su hora de “trabajo tipo” por más que haya inversión en salud, educación, y otros servicios sociales. Y entonces no la hay.
Un caso ilustrativo presente en estos días, especialmente dramático: el ébola es una enfermedad mortal y contagiosa, no se conoce cura. Pero el contagio es por contacto directo y sus focos están en bolsones de pobreza extrema en el mundo, con confinar a esa población alcanza. Y “no hay mercado” para investigar y desarrollar medicamentos apropiados, no vale la pena invertir para evitar muertes que, después de todo, las estadísticas demuestran se van a producir igual y a corto tiempo por alguna otra causa. Y por encima de todo el tiempo de sobrevida que se agregaría es tiempo poco productivo en términos de valor.
Pero Uruguay no es Haití ni tampoco es Brasil. Aquí los gestores son más grandes que la gestión. Es uno de los “logros” del Uruguay Batllista, en el que estos sectores sociales intermedios (ubicados entre las clases polares de la sociedad capitalista) cobraron una dimensión relativamente grande para poder ser uno de los elementos del colchón amortiguador de las lucha social. Esto llevó a la hipertrofia burocrática que nos caracteriza y de la cual el país no puede desprenderse porque es parte constitutiva de esta forma específica del régimen de dominación, la sociedad amortiguadora
No habrá “reforma del estado” que pueda eliminar eso, porque como dijimos es parte constitutiva del régimen de dominación. Al punto que el aparato de gestión burocrática (con su periferia parasitaria) sobrevive a la muerte de su objeto de gestión y pasa a ser “gestor de nada”, o casi nada como puede verse en caso de AFE.
Pese a esto, la evolución o “modernización” de este estamento burocrático es inevitable.
Conrado Ramos fue sub-director de la OPP bajo Tabaré, se peleó con Mujica por lo del “doble equipo económico” y se fue en 2010, ahora es el candidato a vice por el Partido “Independiente”. Como Bianchi, es un representante de este sector de tecnocracia carrerista, y en este caso un portavoz más claro de su ideología
Su programa explícito es la “línea divisoria” entre políticos y técnicos, que los mandos medios del aparato del Estado sean cuestión “meritocrática” y no política, es decir que no sean cargos de confianza. Meritocrático quiere acá decir carrerista, porque si fuésemos a “medir por resultados” es muy claro que estos elementos han tenido un desempeño calamitoso.
El argumento que maneja es la profesionalización, la gestión políticamente neutra. De acuerdo a esto la política es irrelevante, da lo mismo el partido que esté en el gobierno y si no hay ninguno mejor. Los programas no interesan, el mejor programa es no tener programa, quedarse en un plan tecnocrático porque otra cosa no se necesita, todo es problema de gestión
Es la “burocracia weberiana” de que habla la academia sin preocuparse en poner esa teoría contra los hechos, porque la historia reciente no ha mostrado eficacia burocrática en resolver los graves problemas de nuestro mundo, que fuera de toda duda son problemas políticos y requieren soluciones políticas
Pero esta nota no es para discutir esas ideas, es para identificar su origen social y su movilidad política
El Frente llegó al gobierno apoyado en un movimiento social policlasista, pero con una “horqueta bifurcada”. La base social del electorado mayoritario es el pobrerío del país, pero la base social de su aparato partidario es principalmente la “pequeño-burguesía moderna” o pequeño-burguesía burocrática
Más complejo aún, el aparato partidario frentista tiene a su vez su propia horqueta, ya que su burocracia tiene dos sectores aunque de diferenciación difusa, la burocracia obrera tradicional (burocracia política y sindical que todos conocemos) y la burocracia tecnocrática estatal y para-estatal de impronta pequeño-burguesa. En su referencia ideológica y sus tradiciones son también diferentes, la tendencia socialdemócrata y populista “ortodoxa”, y la tendencia social-liberal “renovadora”.
Con la implantación débil del capitalismo en el país (capitalismo “sin sector I” o “capitalismo liviano”) no hay un tajo o fosa social entre la clase trabajadora y la pequeño-burguesía (que si la hay en otros países) sino una relativa interpenetración social y cultural, hibridez familiar, rotación, inestabilidad económica. Una clase obrera “apequeñoburguesada” y una pequeño-burguesía “proletarizada”
Obviamente, este carácter difuso y rotativo es mayor en las respectivas burocracias político-partidarias que representan esos sectores sociales
Por eso, y porque estos sectores burocráticos han hecho molde ambos por igual bajo la hegemonía programática burguesa de la conciliación de clases, y sobre todo porque el ascenso del Frente y su llegada al gobierno fue una situación expansiva para todos (y por lo tanto sirve más colaborar entre sí que pelearse, conquistar terreno para repartirlo luego), es que en ese período de ascenso hubo un relativo “consenso” entre los sectores del Frente.
El sector que podemos llamar tecnocrático por su base social, o “renovador” por el nombre que se dan a sí mismos en el plano político, pudo tener sin muchas tensiones un papel conductor en ese período expansivo, en que el Frente se transformó políticamente, y llegó al gobierno. Dos cosas que ocurrieron una de la mano de la otra, pero que son conceptualmente diferentes.
El Frente pasó, de ser un FRENTE “coalición y movimiento” entre distintas fuerzas políticas bajo hegemonía socialdemócrata (fuese socialdemocracia en sentido corriente o socialdemocracia post-estalinista) pero pluralista y tolerante bajo esa hegemonía, a ser un PARTIDO SOCIAL-LIBERAL verticalista y autoritario, con régimen de “mano de yeso”
La tendencia de “izquierda renovadora” fue la forma que adoptó el primer movimiento político en la expresión de esta burocracia pequeñoburguesa, el cruce del puente programático dentro del mismo partido.
Esa transformación política fue estrictamente necesaria para que el Frente pudiese acceder al gobierno, expresada en el “aprender a gobernar” de Seregni. La “izquierda renovadora” pudo liderar esta transformación y doblegar las resistencias interiores debido a la naturaleza burocrática e inconsecuente (cada una a su modo) de todas las fracciones políticas de oposición interna a ese viraje, y a la zanahoria del acceso al gobierno que podía ofrecer al conjunto. Las burocracias menores de las distintas fracciones estaban dispuestas a vender concesiones políticas, y al mismo tiempo había una moneda con qué comprarlas.
Gradualmente la situación ha cambiado. No vamos a entrar aquí en todo ese proceso porque nos alejaríamos mucho del objetivo de esta nota, pero nos concentraremos en cómo se dan ahora esos dos aspectos mencionados.
La “renovación” político-programática está casi agotada por dos razones: porque en términos generales ya está dada -y en lo chiquito es más difícil una coincidencia plena-, y porque la coyuntura que permitió una cierta distensión social está llegando a su fin y por lo tanto las diferencias políticas expresan esos límites, ya que hay distintas apoyaturas sociales.
A su vez también ha cambiado la forma en que la burocracia frentista se nutre de los recursos del Estado.
Por un lado, con el gobierno de Mujica vino el quiebre del manejo monopólico y ultra-centralizado de esa fuerte de recursos; Mujica más bien expresó (aunque también lideró) una “pluralización” inevitable en esa forma de apropiación burocrática, un “cada cual que se maneje”.
Y además, cuando el botín a repartir comienza a ser menos importante las diferencias se acentúan. Hoy este sector tecnocrático de pequeño-burguesía burocrática moderna encuentra menos rentable y conveniente pagar el precio del “consenso” frentista.
Hoy ha comenzado el cruce del puente partidario bajo el mismo programa
Por ahora esto es un fenómeno acotado y parcial, pero en una coyuntura electoral tan delicada, tan “en el anca de un piojo”, es importante. Medirlo sobre los resultados numéricos quedará para otra vez.
Hablamos de la pérdida de convocatoria del Frente dentro de determinados ámbitos de pequeño-burguesía burocrática, agravada por la aparición de competidores “solventes” que tratan de captar el mismo mercado electoral con ofertas políticas en el fondo muy parecidas
El intento correctivo de la campaña electoral frentista es tratar de recuperar el lenguaje obrerista y populista de la vieja socialdemocracia, que ya había sido mandado archivar.
A esta altura ya no es  muy creíble, más cuando de entrada se empezó muy mal con el ninguneo y la falta de respeto hacia la candidatura alternativa de Constanza Moreira, que por lo menos podría haber servido para mostrar un pluralismo de balcón sin riesgo político real. Pero ni eso fue posible porque no se puede contentar a todos y en ese momento era más importante mostrar un “fuerte liderazgo”, pese a ser anacrónico y contraproducente.
Esa pérdida de convocatoria es, como decimos, un fenómeno parcial. Pero tiene dos puntos de peligro.
En primer lugar, lo que dijimos de estar “en el anca de un piojo”. Cualquier monedita perdida es un drama. Esta pérdida de convocatoria hacia determinados sectores de la pequeño-burguesía es UNA (y solo una) de las explicaciones del bajón de la intención de voto frentista. La defección de algunos cuadros frentistas (por ahora unos pocos pero algunos, y eso podría ser una forma de medir el peso relativo de este factor) es la otra forma visible.
Y eso nos lleva al segundo punto de peligro. Se trata de una pérdida de convocatoria en el sector social en que el Frente recluta a sus cuadros, no su mayoría de votos pero sí sus cuadros. Cuadros muy mediocres como bien lo dice Graciela  Bianchi mirándose al espejo, pero es lo que hay.
Una de las condiciones del triunfo del Frente es que logró atraer a toda esa majuga con un poco de comida. Resultó poca comida para demasiada majuga (por el tipo de país en que vivimos), resultó que les despertó más el hambre, resultó que ahora van por más. Pero esa convocatoria exitosa en su momento tuvo un impacto muy importante, precisamente por las características históricas que mencionamos de la sociedad uruguaya. En el régimen de dominación burgués la pequeño-burguesía es un factor de reproducción ampliada, pero mucho más en Uruguay
Mirando más de cerca, vemos otras dificultades. Algunos cuadros emigrados pueden no ser muchos pero abren la puerta, desestimulan la fidelidad, y facilitan el reciclaje de la oposición burguesa. Muestran lo evidente, que en caso de ganar Lacalle gran parte de esa majuga incluyendo muchos que por ahora siguen en el Frente, encontrarán más práctico y rentable pasarse a la colaboración abierta con el gobierno en vez de pasar hambre en la oposición ¿y con qué objetivo?
Si esa situación se diese serían un grupo de presión interno para que el Frente como tal participase en un “gobierno de gran acuerdo nacional”.
Y vemos algo más, todavía. El intelectual carrerista frentista que viene a dar la cara no tiene muchos argumentos para contestarle al otro intelectual carrerista que hoy está en frente y ayer en el Frente. Puede mostrar logros generales, pero bajando a tierra, de la postal a la realidad, no puede desmentir las lagunas.
Y lo que menos puede hacer aun es confrontar el discurso “productivista” de ese intelectual renegado porque es el mismo discurso que él, “izquierdista renovador”, ha construido, y merced al cual ha llegado al gobierno. Si los problemas no pueden arreglarse con gestión, si son problemas estructurales, entonces.... ¿qué hace él en el gobierno?

FERNANDO MOYANO
postaporteñ@ 1225 - 2014-08-17