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martes, 24 de marzo de 2015

Estudio señala oposición masiva a la vigilancia masiva de EEUU



es.sott.net / Tercera Información - jue, 19 mar 2015 00:01 CET

Según un estudio de Amnistía Internacional en el que participaron 15.000 personas de 13 países de todos los continentes, el 71% de los encuestados rechaza rotundamente el control por Estados Unidos del uso de Internet.

Por otra parte, casi dos tercios afirman que quieren que las empresas de tecnología —como Google, Microsoft y Yahoo— protejan sus comunicaciones para impedir el acceso del gobierno.

"Estados Unidos debería ver esta encuesta como una advertencia de que la vigilancia está perjudicando su credibilidad. El presidente Obama debería escuchar la voz de los ciudadanos de todo el mundo y dejar de usar Internet como una herramienta para recoger datos masivos sobre la vida privada de las personas", afirmó Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.
"La tecnología actual da a los gobiernos un poder sin precedentes para observar lo que hacemos en Internet. Necesitamos un mecanismo independiente que vigile a los vigilantes para que no haya abusos de poder. Pero hoy son pocas las leyes, si es que las hay, que protegen realmente nuestro derecho humano a la intimidad frente a la vigilancia masiva indiscriminada. De hecho, hay más países estudiando leyes que confieran mayores poderes de vigilancia a expensas de los derechos de las personas."
En junio de 2013, Edward Snowden reveló que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense estaba autorizada para vigilar el uso del teléfono y de Internet en 193 países del mundo. En una representación de las capacidades de vigilancia de la agencia, se reveló que ésta recogía 5.000 millones de registros de ubicación de teléfonos móviles al día y 42.000 millones de registros de Internet —incluidos correos electrónicos e historiales de navegación— al mes.

La mayor oposición a la vigilancia masiva de Estados Unidos, en Brasil y Alemania

La mayor oposición a la interceptación, almacenamiento y análisis por Estados Unidos del uso de Internet procedía de Brasil (80 por ciento en contra) y Alemania (81 por ciento).

Tras las revelaciones de Snowden, la indignación pública fue generalizada en estos dos países cuando se reveló que Estados Unidos había vigilado incluso las llamadas telefónicas de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y de la canciller alemana Angela Merkel.

Incluso en el país con menor oposición, Francia, la mayoría de los encuestados rechazaba la vigilancia estadounidense (el 56 por ciento). La encuesta se realizó después del atentado contra Charlie Hebdo

Aliados clave de Estados Unidos se oponen también a la vigilancia

Estados Unidos comparte los frutos de su programa de vigilancia masiva con Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido, países con los que forma la Alianza de los Cinco Ojos. Incluso en estos países, el porcentaje de personas que se oponen a la vigilancia estadounidense (70 por ciento) es más de tres veces superior al de quienes la apoyan (17 por ciento).
"El mensaje es claro: ni siquiera los ciudadanos de los países aliados más próximos de Estados Unidos quieren que los gobiernos registren su uso de Internet. Reino Unido y los otros países de los Cinco Ojos deberían ser sinceros con su propia ciudadanía sobre cómo están compartiendo el botín de la vigilancia: nuestros datos personales", declaró Salil Shetty.
Las empresas de tecnología, bajo presión para que favorezcan el derecho a la intimidad y no lo obstaculicen

Las personas encuestadas que creen que las empresas de tecnología —como Google, Microsoft y Yahoo— tienen la obligación de ayudarles a proteger su información personal frente a los gobiernos (60 por ciento) son más que las que están de acuerdo en que estas empresas faciliten a las autoridades el acceso a los datos (26 por ciento).

En 2013, unos archivos filtrados de la ANS revelaron que las empresas de tecnología habían colaborado con las autoridades estadounidenses para facilitar la vigilancia del uso de sus aplicaciones, como el correo electrónico y las plataformas de medios sociales.
"Las empresas de tecnología tienen que tomar una decisión sobre el futuro de Internet. ¿Debe ser un lugar de expresión o de represión? Pueden pedir a sus usuarios que dejen su derecho a la intimidad en la puerta cuando se conecten o darles el control sobre sus datos personales", dijo Salil Shetty.

La vigilancia en el propio país

En los 13 países en los que se hizo la encuesta, la gente rechazaba que su propio gobierno interceptara, almacenara y analizara su uso del teléfono y de Internet. Por término medio, había el doble de encuestados contrarios a la vigilancia por parte de su gobierno (59 por ciento) que de encuestados a favor (26 por ciento).

Quienes más se oponían a la vigilancia masiva por parte de su propio gobierno eran, de nuevo, los encuestados de Brasil (65 por ciento) y Alemania (69 por ciento). España, donde las informaciones de que la ANS había intervenido 60 millones de llamadas telefónicas españolas fueron recibidas con indignación en 2013, también estaba entre los primeros países contrarios (67 por ciento).

La mayoría de los ciudadanos estadounidenses encuestados (63 por ciento) estaba en contra del programa de vigilancia de su gobierno y sólo el 20 por ciento estaba a favor.
"La gente quiere que la sigan sus amigos, no sus gobiernos. Nadie quiere vivir sometido al escrutinio constante de un sistema de vigilancia tipo 'gran hermano'", dijo Salil Shetty.

¿El enemigo en casa?

Las actitudes hacia la vigilancia son significativamente diferentes cuando se trata de personas extranjeras. En los 13 países objeto de la encuesta, un porcentaje ligeramente superior de personas (43 por ciento) aprobaba que sus gobiernos vigilaran el uso del teléfono y de Internet en su país por los extranjeros, frente al 40 por ciento que lo rechazaba.

Francia y Reino Unido encabezan la lista de países a favor de vigilar a los extranjeros en su país, y el porcentaje de quienes lo aprueban (el 54 y el 55 por ciento, respectivamente) duplica al de quienes se oponen (el 27 y el 26 por ciento).

Igualmente, la mitad de los ciudadanos estadounidenses pensaba que su gobierno debía vigilar el uso de Internet y del teléfono de los extranjeros en Estados Unidos, a lo que sólo se oponía el 30 por ciento.
"El hecho de que las personas estén más dispuestas a aceptar que su gobierno siga a los extranjeros que a ellas mismas podría ilustrar el clima de miedo creado para justificar la vigilancia. Los gobiernos deben abordar la xenofobia y admitir que sacrificar los derechos humanos no traerá más seguridad", concluyó Salil Shetty.

Comentario: El último comentario resulta muy interesante, ya que, es precisamente esto lo que utilizan para hacer que las personas se mantengan en la línea de la obediencia ante el aumento de la vigilancia y las limitaciones a su derecho de privacidad. Es importante generar un enemigo (o varios) que hagan que la gente se sienta amenazada y acepte sacrificar su libertad en favor de una supuesta seguridad, sin embargo, esa seguridad es inexistente ya que la amenaza es creada por las mismas personas que afirman protegerlas. Básicamente, tienen que estar inventando de manera constante algo que nos haga creer que necesitamos que nos protejan y así poder justificar diferentes acciones tanto en casa como en el exterior.

Vea también:
Fuente: es.sott.net / Tercera información

http://lascotidianasdeenrique.blogspot.com



lunes, 23 de febrero de 2015

La oposición cuestionó la carta de Cristina Kirchner sobre la "marcha opositora" del 18F



Julio Cobos, Elisa Carrió Patricia Bullrich y Julio Piumato le respondieron a la Presidenta por su carta en la habla del "partido judicial".

Diario Perfil - 21/02/2015 | 20:21

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Referentes de la oposición y del gremio judicial salieron a responderle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por la carta que publicó un texto en la que cuestionó la marcha de los fiscales del 18F y habló del “partido judicial”.
La jefa de Estado había criticado convocatoria argumentando que es la creación de un "partido judicial opositor y destituyente del Gobierno". También dijo que la cifra de 400 mil asistentes le parece “patéticamente absurda y políticamente armada”, e hizo referencia a marchas anteriores en las que se criticaba su gestión o la del ex presidente Néstor Kirchner. 
Sobre los dichos de la mandataria, Julio Cobos, diputado nacional y ex vicepresidente, aseguró que "confunde, equivoca y ofende" al calificar la marcha realizada la semana pasada en homenaje al fiscal fallecido Alberto Nisman como el "bautismo de fuego del partido judicial".
"El #18F no fue el inicio de un nuevo partido, fue el homenaje multitudinario al fiscal” fallecido, comentó. Luego exclamó que “politización es Justicia Legítima”, la agrupación formada por la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, al asegurar que "es esconder detrás de una supuesta democratización de la Justicia la injerencia del Poder Ejecutivo".
La diputada nacional por UNEN y precandidata a la presidencia, Elisa Carrió fue más allá y dijo que el texto publicado hoy por Cristina es un "intento de generar un autogolpe" junto al jefe del Ejército, César Milani.
"La carta de la Presidenta es la prueba de lo que dije el miércoles en el Congreso", planteó la Diputada, al acusar al Gobierno de "mostrar un intento destituyente que no existe para generar un autogolpe junto a Milani, situación que ya advertí ante la Organización de los Estados Americanos (OEA)".
A través de un comunicado, Carrió explayó que "esta es una sociedad desarmada que marchó en silencio y en paz frente a un Gobierno armado que encubre el robo de armas en los cuarteles del Ejército y que tiene a un oscuro oficial de Inteligencia al mando de las Fuerzas Armadas"
Julio Piumato, jefe del gremio judicial y uno de los organizadores de la marcha, sostuvo en el canal TN, en referencia al texto de la Presidenta, que "hablar de un partido judicial es una cosa que está fuera de todo lugar". Luego argumentó que "no se puede desvirtuar la marcha por una posición partidaria".
"Convocamos al acto cuando ni el gobierno nacional ni la procuradora se dignaban a hacer el homenaje que un fiscal de la nación se merecía y a rechazar la instalación en la Argentina de la violencia política", remarcó el gremialista. 
La diputada nacional por Unión-PRO Patricia Bullrich, también le contestó a la mandataria por su carta. Sostuvo en Radio Mitre que "las imputaciones son a las personas, no a las instituciones. Si la Presidenta cree que imputarla a ella es imputar a la democracia, confunde Estado con gobierno. Se cree la democracia de la Argentina y esos son signos claros de hegemonismo y autoritarismo".
En referencia al acto organizado por el kirchnerismo para este primero de marzo, en el cual la consigna es “la democracia no se impugna”, Bullrich comentó: "Acá no se está imputando a la democracia, acá se está imputando a una persona que ejerce al cargo de presidente".
Fuente: Perfil.com
http://lascotidianasdeenrique.blogspot.com