miércoles, 17 de septiembre de 2014

Ay Pedro…





LA COLUMNA DE PEPE PREGUNTÓN
Ay Pedro…
En el peor momento del Frente Amplio, cuando las encuestas advertían sobre una posible derrota de la izquierda en noviembre y el oficialismo parecía no encontrar la forma de detener la debacle, un aliado inesperado vino al rescate de la candidatura de Tabaré Vázquez y de una campaña que andaba al garete.
El País / mié sep 17 2014
Lo que no podía o no sabía hacer el Frente Amplio para detener el sostenido avance de Luis Lacalle Pou en las encuestas lo hizo, con dedicación digna de mejores causas, el colorado Pedro Bordaberry. Durante dos semanas y media, sin pausa, el líder colorado se dedicó a denostar al presidenciable nacionalista. Criticó con acidez y en público su propuesta de penas alternativas para delincuentes primarios, comparándola con la liberación masiva de presos que dispuso el primer gobierno del Frente Amplio. Luego, dijo que Lacalle Pou era inexperiente y que no tenía lo que se necesita para ser presidente de la República. En síntesis, puso a quien podía arrebatar el gobierno al Frente Amplio en la mira. Y atacó con inusitada dureza.
Desde el Partido Nacional se guardó silencio. ¿Acaso era prudente responder y confrontar con alguien a quien, para una eventual segunda vuelta, se necesita como aliado? Pero Bordaberry volvió a la carga. Cuando las encuestas ya mostraban que el Frente Amplio había detenido su caída pero todavía estaba en posición de perder las elecciones, dio lo que bien podría considerarse el golpe de gracia. Denunció una presunta "extorsión" de parte de Lacalle Pou hacia su persona.
El ciudadano de a pie quedó perplejo. ¿Acaso éste va a ser el socio que tendría un eventual gobierno de Lacalle Pou para enfrentar al Frente Amplio, a la corporación sindical y a los tremendos desafíos que el país tiene por delante? El Frente Amplio se frotó las manos. La solución había llegado, del cielo, y del lugar menos pensado.
"Cada vez falta menos para que volvamos a decir `Festejen uruguayos, festejen", se animó a decir Vázquez, a quien gracias a los ataques de Bordaberry a Lacalle Pou se ha visto recobrar la sonrisa (y la soberbia).
¿Acaso Bordaberry olvida que fue ministro de un gobierno que, como el de Jorge Batlle, ganó un balotaje al Frente Amplio con la ayuda incondicional del Partido Nacional? ¿Acaso olvida que de no haber sido por aquel apoyo, traducido como nunca en un inolvidable editorial de don Washington Beltrán en este diario, aquel triunfo no habría sido posible?
Hace cinco años, Bordaberry optó por la tibieza cuando el Partido Nacional le pidió el apoyo para Luis Alberto Lacalle en un balotaje que, es cierto, estaba perdido de antemano. ¿Por qué ahora actúa como si tratara de evitar que Luis Lacalle Pou llegue a la Presidencia de la República? ¿Qué piensa el doctor Bordaberrry que hará el Partido Nacional si un día es él quien necesita de apoyo para llegar al poder?
Es difícil de creer que los expresidentes Julio Sanguinetti y Jorge Batlle hayan recomendado a Bordaberry este estilo de campaña. Y cuesta creer que, teniéndolos a mano, no los escuche un poco.
Ahora, parece que quiere cambiar el rumbo y pegar al Frente Amplio. ¿No será demasiado tarde?
elpepepregunton@gmail.com


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