LA COLUMNA DE PEPE PREGUNTÓN
Ay Pedro…
En el peor momento del Frente Amplio, cuando las encuestas advertían sobre
una posible derrota de la izquierda en noviembre y el oficialismo parecía no
encontrar la forma de detener la debacle, un aliado inesperado vino al rescate
de la candidatura de Tabaré Vázquez y de una campaña que andaba al garete.
El País / mié sep 17 2014
Lo que no podía o no sabía hacer el Frente Amplio para detener el sostenido
avance de Luis Lacalle Pou en las encuestas lo hizo, con dedicación digna de
mejores causas, el colorado Pedro Bordaberry. Durante dos semanas y media, sin
pausa, el líder colorado se dedicó a denostar al presidenciable nacionalista.
Criticó con acidez y en público su propuesta de penas alternativas para
delincuentes primarios, comparándola con la liberación masiva de presos que
dispuso el primer gobierno del Frente Amplio. Luego, dijo que Lacalle Pou era
inexperiente y que no tenía lo que se necesita para ser presidente de la
República. En síntesis, puso a quien podía arrebatar el gobierno al Frente
Amplio en la mira. Y atacó con inusitada dureza.
Desde el Partido Nacional se guardó silencio. ¿Acaso era prudente responder
y confrontar con alguien a quien, para una eventual segunda vuelta, se necesita
como aliado? Pero Bordaberry volvió a la carga. Cuando las encuestas ya
mostraban que el Frente Amplio había detenido su caída pero todavía estaba en
posición de perder las elecciones, dio lo que bien podría considerarse el golpe
de gracia. Denunció una presunta "extorsión" de parte de Lacalle Pou
hacia su persona.
El ciudadano de a pie quedó perplejo. ¿Acaso éste va a ser el socio que
tendría un eventual gobierno de Lacalle Pou para enfrentar al Frente Amplio, a
la corporación sindical y a los tremendos desafíos que el país tiene por
delante? El Frente Amplio se frotó las manos. La solución había llegado, del
cielo, y del lugar menos pensado.
"Cada vez falta menos para que volvamos a decir `Festejen uruguayos,
festejen", se animó a decir Vázquez, a quien gracias a los ataques de
Bordaberry a Lacalle Pou se ha visto recobrar la sonrisa (y la soberbia).
¿Acaso Bordaberry olvida que fue ministro de un gobierno que, como el de
Jorge Batlle, ganó un balotaje al Frente Amplio con la ayuda incondicional del
Partido Nacional? ¿Acaso olvida que de no haber sido por aquel apoyo, traducido
como nunca en un inolvidable editorial de don Washington Beltrán en este
diario, aquel triunfo no habría sido posible?
Hace cinco años, Bordaberry optó por la tibieza cuando el Partido Nacional
le pidió el apoyo para Luis Alberto Lacalle en un balotaje que, es cierto,
estaba perdido de antemano. ¿Por qué ahora actúa como si tratara de evitar que
Luis Lacalle Pou llegue a la Presidencia de la República? ¿Qué piensa el doctor
Bordaberrry que hará el Partido Nacional si un día es él quien necesita de
apoyo para llegar al poder?
Es difícil de creer que los expresidentes Julio Sanguinetti y Jorge Batlle
hayan recomendado a Bordaberry este estilo de campaña. Y cuesta creer que,
teniéndolos a mano, no los escuche un poco.
Ahora, parece que quiere cambiar el rumbo y pegar al Frente Amplio. ¿No
será demasiado tarde?
elpepepregunton@gmail.com

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