LOS
ENFERMOS DE LA GUERRA
EEUU en el Medio Oriente: Hipocresía y doble discurso
Bruno Lima Rocha*
Publicación Barómetro 15-09-14
El Oriente Medio es un ajedrez motivado por el peor realismo, mezclado con
intereses geoestratégicos. Veamos por qué, a través de la doble posición
de los Estados Unidos, Israel entró en una guerra “preventiva” contra Hamás,
organización político-militar de fundamentación religiosa y que comparte el
gobierno de la Franja de Gaza desde 2006.
El saldo del conflicto fueron cerca de 52 israelíes muertos y más de 2000 palestinos eliminados físicamente. La infraestructura de Gaza fue destruida con la aplicación de la estrategia de “tierra arrasada”. Esta forma de combate viene de la política de Reagan y sus aliados centro americanos contra las guerrillas de El Salvador y Guatemala en los años 80. La postura de los Estados Unidos –ardoroso y autoproclamado defensor de los derechos humanos– fue tímida delante de la supremacía bélica y tecnológica del Estado de Israel. El país fundado por pioneros sionistas como Ben Gurión es el único del planeta con poder de veto dentro de Washington. Es por eso que la política de los EEUU para Medio Oriente tiene literalmente, dos pesos y dos medidas
El saldo del conflicto fueron cerca de 52 israelíes muertos y más de 2000 palestinos eliminados físicamente. La infraestructura de Gaza fue destruida con la aplicación de la estrategia de “tierra arrasada”. Esta forma de combate viene de la política de Reagan y sus aliados centro americanos contra las guerrillas de El Salvador y Guatemala en los años 80. La postura de los Estados Unidos –ardoroso y autoproclamado defensor de los derechos humanos– fue tímida delante de la supremacía bélica y tecnológica del Estado de Israel. El país fundado por pioneros sionistas como Ben Gurión es el único del planeta con poder de veto dentro de Washington. Es por eso que la política de los EEUU para Medio Oriente tiene literalmente, dos pesos y dos medidas
Hamás es una organización integrista sunita con un buen historial de
relacionamiento con los jihadistas chiítas, en especial con las fuerzas que
operan en El Líbano (Hizbollá) y en el Estado Persa (Irán). El “Movimiento de
Resistencia Islámica Palestina” (Hamás) es oriundo de la Hermandad Musulmana
egipcia y difícilmente se convertirá en una opción política viable como partido
islámico turco, AKP. En la escala de los enemigos de la democracia (liberal)
planetaria –clasificación del Departamento de Estado– los integristas
palestinos ocupan una posición destacada. Son enemigos incondicionales de
Israel, lo que de hecho representa una condición de intolerancia, aún siendo
este Estado una potencia regional invasora y no cumplidora de las resoluciones
de la ONU desde 1967
Para legitimar su presencia en el Mundo Árabe, más allá de la garantía del
cambio de “oro y armas por petróleo barato”, el gobierno Obama debería –como
mínimo– dar garantías sobre los Acuerdos de Oslo (establecidos en 1993 y
ratificados en 1994 por el gobierno de Clinton) y viabilizar un Estado
Palestino en los territorios ocupados. La administración Obama no hace nada
concreto en este sentido
Ahora, los Estados Unidos quieren intervenir en Irak, relegado a su propia
suerte por su gobierno. Infelizmente, la defensa humanitaria e incondicional de
asirios, yazidíes y demás minorías en la antigua Mesopotamia, bajo el pretexto
alegado de defender las reservas y plataformas de petróleo localizadas en el
territorio del Gobierno Regional Kurdo (KRG) localizado al Norte del
fragmentado Irak. La organización jihadista sunita, conocida como Estado
Islámico de Irak y El Levante (una rama de Al-Qaeda) está promoviendo una
bárbara limpieza étnico-religiosa en la frontera del área bajo hegemonía kurda.
El frente de combate anti-integrista está justamente en el corredor da acceso a
las instalaciones petroleras que garantizan los ingresos del casi independiente
Kurdistán iraquí. El KRG, compuesto por oligarcas y conservadores kurdos es
un aliado estratégico de Israel en la región. Aún no queriendo, los Estados
Unidos se han visto obligados a intervenir.
El EIIL contra Al-Qaeda y el doble juego de las
monarquías árabes
La nueva fuerza del integrismo sunita es el denominado
Estado Islámico de Irak y El Levante (EIIL). A diferencia de otros grupos, como la red coordinada
por Al-Qaeda, este movimiento armado y religioso se organiza sobre una base
territorial tanto en Siria como en Irak. En la práctica, la ascensión
del EIIL y la proclamación del Califato bajo el mando del teólogo Abu Bakr
al-Baghdadi es el inicio del fin del Acuerdo Sykes-Picot, establecido entre
Francia y Gran Bretaña para dividir y recortar lo que quedaba de los
territorios que controlaba el Imperio Otomano, derrotado en la Primera Guerra
Mundial. Las fronteras pos coloniales del Mundo Árabe son en su mayoría una
ficción jurídica que delegó poder a los jefes de las caravanas beduinas
transformándolos en monarcas. Los herederos de la bendición de ingleses,
franceses y estadounidenses son los financiadores del integrismo, incluyendo
los fondos para el EIIL que ahora camina con sus propias piernas
El Estado Islámico mueve cerca del millón de dólares al día, liberando el
flujo de oleoductos instalados en Siria e Irak, comercializado a través del
llamado mercado negro. Además de esta fuente de recursos, tiene un flujo
financiero constante, secuestra víctimas y opositores de los territorios dónde
opera con fines de extorsión, contando también con los clásicos elementos de
conexión con las redes de inteligencia, operando dentro y fuera de los círculos
islámicos. Hoy el EIIL tendría aproximadamente un contingente de 30.000
combatientes en el antiguo territorio de Siria y otros 50.000 en Irak. Está
armado con vehículos ligeros, blindados con orugas, cuenta con artillería móvil
y alguna defensa antiaérea. El Califato ejecuta a la perfección la guerra
móvil e intenta crear una limpieza cultural y religiosa en los territorios que
ocupa
El triunfo del EIIL es su autofinanciamiento, no necesitando exclusivamente
de los apoyos de los recursos venidos de las monarquías árabes sunitas, como
Arabia Saudí, Bahréin, Yemen, Qatar, Kuwait, Omán y los Emiratos Árabes
Unidos. Además de estos Estados, otros magnates y monarcas del mundo
árabe han fortalecido la capacidad operativa de los grupos jihadistas, en
general vinculados a Al-Qaeda
El volumen de recursos llegados desde Qatar y los sauditas a los
integristas suníes que luchan en Siria contra el gobierno de Assad, hizo al
hechizo volverse en contra del hechicero. El principal brazo de Al-Qaeda en
la región, el Frente Al-Nustra tiene que combatir a sus adversarios del mismo
campo.
El EIIL es la fuerza hegemónica del Despertar Sunita. Es gracias a esta insurrección de los “iraquíes” que eran protegidos por Saddam Hussein y que se vieron a merced del gobierno chiíta de Al-Maliki en Irak, sumados a la capacidad operativa de ex combatientes del Partido Baath, es que el EIIL se torna independiente de Al-Qaeda y proyecta una estrategia propia
El EIIL es la fuerza hegemónica del Despertar Sunita. Es gracias a esta insurrección de los “iraquíes” que eran protegidos por Saddam Hussein y que se vieron a merced del gobierno chiíta de Al-Maliki en Irak, sumados a la capacidad operativa de ex combatientes del Partido Baath, es que el EIIL se torna independiente de Al-Qaeda y proyecta una estrategia propia
La mejor forma para que EEUU pueda combatir al EIIL desde el punto de vista
estratégico es utilizar su supremacía aérea y acabar con las
infraestructuras del enemigo. Pero tal guerra estará siempre limitada para
no destruir completamente las instalaciones petroleras, algo impensable para el
lobby del petróleo
* Profesor de Relaciones Internacionales y de Ciencias
Políticas
postaporteñ@ 1242 - 2014-09-15

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